domingo, 15 de julio de 2007

Verdad en cuestión en obra teatral (Nota La Jornada Guerrero)

Verdad en cuestión en obra teatral

ROBERTO RAMIREZ

Foto: Roberto Ramírez Bravo

Concebida por su autor Gabriel Brito como “un escape a la mentira, a nuestras mentiras”, la pieza teatral Dilatación, sólo se trata de hablar, aunque es también, explica, un cuestionamiento a las verdades más recónditas de los personajes.

En un escenario adaptado con conos de cartulina, una mesa, un horno de microndas con palomitas, y representada por tres personajes, la obra es una gran catarsis donde los desamores, los abusos sexuales, las rupturas sentimentales, el
abandono, forman parte del anecdotario de tres hombres en un diálogo –a veces con tonos de monólogo– y en la que la música, desde Paquita la del Barrio hasta Fillipa Giordiano y Marola (Marisol Vázquez), y poemas de Octavio Paz juega un papel como otro intenso protagonista.

La puesta en escena por el grupo Teatro de Escape (de El Arte Vivo) cuenta con la participación de los actores Ilian Blanco, Miguel Estrada y el propio Gabriel Brito, quien es también el director de la obra, con el respaldo de la Secretaría de la Juventud estatal y el ayuntamiento de Acapulco, según se lee en los créditos del programa de mano.

Se trata, explica Brito, de un proyecto que nació poco a poco en casi un año, en el cual cada uno de los tres actores analizó sus propias posibilidades corporales, de reflexión, de dicción, y el que el texto –del cuál es autor– se construyó también de manera paulatina.

La presentación establece que Dilatación “es un escape a la mentira, a nuestras mentiras. Mas no es la exposición de la realidad. Tampoco es la exhausta y forzada carrera hacia la verdad escénica... Es tal vez un minúsculo orificio, áspero y con mal olor, de esos orificios por donde los atrapados suelen escaparse con dificultad para cambiar el entorno”.

–¿No es más bien un escape a la verdad profunda de los personajes? –se le pregunta a Brito.

–No pretendemos plantear verdades, sino panoramas, circunstancias, y provocar que brinquen los cuestionamientos para llegar a la reflexión. Depende mucho de la actitud con la que cada quien llegue, aquí se trata de establecer nuevas reglas del juego, sorprendernos nosotros y permitir que el público nos sorprenda.

Dilatación se presentará hasta el 27 de este mes cada viernes en el bar del Puerto, a las 8:30 de la noche en el bar del Puerto, y cada noche –dice a su vez el actor Ilian Blanco– el final será diferente, de modo que nadie puede ver la obra completa a menos que asista a todas las funciones.

Brito refuerza, en entrevista separada: “las reglas se establecen cada día, se generan nuevos acuerdos sobre la marcha; esto es un juego constante y una búsqueda, como debe ser el teatro”.

A su vez, la escritora Isabel Valdeolívar, tras acabar la puesta en escena, expresó que Dilatación es una obra donde la interacción entre los personajes y el público se da de manera muy natural. El personaje de El hombre que come palomitas, representado por Ilian Blanco tiene, dijo, una carga dramática muy intensa y los temas “fuertes” que plantea, son abordados de una manera que pueden ser aceptada por todos.

La entrada cuesta 40 pesos y con ella se tiene derecho –al final de la obra– a un refresco o una cerveza. Es un bar, aunque sea el tradicional Bar del Puerto.



La nota original se encuentra en la página www.lajornadaguerrero.com.mx/2007/07/15/index.php

sábado, 14 de julio de 2007

De Dilatación se dice



En la segunda función nos topamos con la asistencia de Rocío, una mujer con Corazón de Ceiba que ha tenido el detalle de agregar un comentario del montaje en su blog. Profundamente agradecidos, Rocío.

El texto es el siguiente:


Puedes irte. ¿Qué haces aquí? Pero no…la obra sigue, confronta, reta; combina locura y cordura. Mientras tanto, a colgarle milagritos, a la madre mala, el padre bueno, la madre buena, el padre malo, estos y otros roles culturalmente aceptados. Generar razones para las acciones, lo incierto. Encontrarnos en medio de la otredad de Paz, regalo a flor de piel. Tres poemas.

Un aderezo de experiencia, luz, sonido, música y canciones cuyas letras se apoderan del entorno, voces y movimiento que invitan a revivir.

Dilatación de carótida, poco a poco también la boca del estómago y la garganta del más inflexible espectador.

Poesía, letra, música, diálogo, trama; tejido sutil y experto de aconte…seres contemporáneos, Voces que se levantan desde la catarsis hasta la congruencia, desde la oscuridad hasta la luminosa y cambiante atención, tan cambiante como es el mundo humano de intensos y fugaces sentimientos, emociones, dilataciones.

Dilatación, transfusión, plasma del plasma colectivo en Acapulco y ¿por qué no? el mundo contemporáneo.

Gabriel Brito, Miguel Estrada, Ilian Blanco. Trío luminoso en la lúgubre noche y la orfandad.

Puesta en escena, Bar del Puerto, Acapulco centro; funciones JULIO jueves 12, viernes 13 (sin evocaciones horroríficas hollywoodenses), Viernes 20 y 27.
Horario: 20:30 (ocho y media de la noche) PUNTUAL. Cooperación $40.00 (incluye refresco)

www.madreceiba.blogspot.com

sábado, 7 de julio de 2007

Dilatación (Nota del periódico El Sur)

Aquí una nota publicada por el periódico El Sur el día de hoy.

Muestra Teatro de Escape en Dilatación una realidad llevada al extremo


Karla Galarce Sosa


Con la jusficante de que la obra de teatro Dilatación –original de Gabriel Brito Camacho –se trata sólo de hablar, encontrarse y reencontrarse, reflejar la realidad y no mostrar nada, Teatro de Escape estrenó la mencionada puesta en escena ante una audiencia de más de 40 espectadores el jueves pasado en el Bar del Puerto.
Verdad o mentira, miedo o seguridad, búsqueda o confrontación, odio o amor; esas son las disyuntivas que plantea como temas Dilatación.
El personaje de Romeo (Gabriel Brito), es quien coordina la acción de los otros dos personajes de esta puesta en escena. Miguel (papel interpretado por Miguel Ángel Estrada) y el Hombre que come palomitas (personificado por Ilian Blanco), cuenta sus historias, sus fantasías, miedos, certezas, gustos e intimidades.
Al inicio de este ejercicio escénico –que nació de un debate de quienes se involucraron en el proyecto– se observó la disposición de los asientos del público rodeando el espacio. Los tres personajes se ubicaron en extremos diferentes del ruedo. Al centro una mesa y sobre ésta un horno de microondas.
Sentado sobre una silla giratoria y frente a los elementos escenográficos enlistados anteriormente, se ubicó el Hombre que come palomitas. En otro extremo del lugar una mesa metálica cubierta con mantel negro, en ella, se encuentra de pie Romeo mientras que Miguel está sentado frente a un estéreo, el cual jugó un papel importante en el desarrollo de la historia.
En un escenario poco convencional y con el público participando en el desarrollo de la historia, los personajes cuentan su pasado, reflejan la realidad que se respira en la vida cotidiana, pero lo llevan al extremo.
Es cierto, Dilatación, no resuelve ningún conflicto, sin embargo expone lo más íntimo de un ser humano y quizá se trata de lo más cercano a la realidad. Dilatación “sólo se trata de hablar”, es verdad y aunque los actores dicen escapar hacia la mentira, pareciera ver que viven en carne propia los vicios y virtudes de sus personajes.
Tan humanos como el resto del mundo, los personajes de esta obra gustan de leer poemas, escuchar música, comer, beber, tener relaciones sexuales y tener conflictos existenciales que son producto de una vida vacía sin objetivos.
El público es quien decide el curso final de los personajes, que terminan escapando de su realidad involucrándose con la realidad misma, (la nuestra), tal y como la vemos, vivimos y sentimos; desencadenando esta acción un choque sentimentalmente duro, certero que cuestiona la público: “Deberás contestar que sí a todo lo que te pregunte…” ordena el personaje que interpreta Ilian Blanco a un asistente, luego de realizar un “juego con el público”.
Se comprende que durante el “juego”, el personaje del Hombre que come palomitas busca encontrar en el público participante un momento de soledad, reflexión y estremecimiento.
Durante una hora y cinco minutos, los actores de Teatro de Escape, mantuvieron atento al público. En el transcurso de la obra se escucharon fragmentos de los poemas Fuente, Mutra y Piedra de sol de Octavio Paz.
La música –que jugó un papel fundamental en el desarrollo de la obra– fue el pretexto para inducir momentos catárticos y emotivos en los personajes: Cheque en blanco y Me saludas a la tuya, interpretados por la cantante popular Paquita la del Barrio, La casa diva interpretada por Filipa Giordano, Inolvidable interpretada por Bebo y Cigala y la interpretación musical de Marisol Vázquez (Marola) con La casa azul. Los actores aprovecharon la ambientación que la música creó para entreverar la realidad de la escena con la nuestra.


http://www.suracapulco.com.mx/nota1.php?id_nota=20836